Inma Lorente. Evolución hacia la felicidad

Inma Lorente. Evolución hacia la felicidad

jueves, 7 de noviembre de 2013

Ho'oponopono

Cambia tu vida con Ho'oponopono



Ho'oponopono cuatro palabras que sanan



Lo siento, perdóname, gracias, te amo....



Ho'oponopono es una técnica de sanación milenaria que proviene de Hawaï, donde antiguamente se utilizaba para resolución de conflictos entre las familias y tribus. Actualmente su práctica se ha extendido por todo el mundo, gracias a sus resultados y, sobre todo, a lo sencillo de su utilización.

Esta palabra, aparentemente larga  y confusa, simplemente significa "corregir un error", basándose en que la realidad que nos rodea es fruto de nuestras creencias, y que tenemos responsabilidad en todo cuanto ocurre, no solamente en nuestra vida, sino en la de todos lo que entran en contacto con ella. Todo viene de nuestro subconsciente enfermo, de las creencias que arrastramos, incluso de nuestros ancestros.

El objetivo de esta técnica, tan sencilla como efectiva, es hacer una limpieza mental y física a través de un proceso de arrepentimiento, perdón, pero, sobre todo, de toma de conciencia de la responsabilidad que tenemos en todo cuanto ocurre en nuestra realidad interna y externa.Todos estamos conectados, pero Ho'oponopono va más allá al decir que somos responsables de la vida de otras personas, de todo cuanto está en nuestro entorno. Cualquier cosa que alberga nuestro entorno está ahí por algo, es responsabilidad propia.



El subconsciente, o Niño interior, tiene un gran poder creador, en base a la memoria almacenada procedente de vida presente, pasada y subconsciente coletivo. Existe información o memoria errónea que debe ser corregida, pues provoca que la realidad no sea armoniosa, de ahí nuestros problemas. Si cambiamos la realidad interior, la exterior también lo hará.. de esta forma nuestro mundo se transmutará completamente.

El proceso es tan sencillo como: Pedir perdón, a una Divinidad, Fuente primordial, Gran mente... a mi me gusta hablar del Ser Interior que vive dentro de mí, porque prefiero pensar que es algo que yo puedo controlar. Cuando hablamos de Dios, se suele pensar en algo externo, cuando la realidad (a mi entender) es que es uno universal y propio, somos Nosotros en el estado más puro. Así, pedimos que se limpie toda la basura o contenido innecesario almacenado en el subconsciente, que son las creencias limitantes propias y ajenas, aceptando la responsabilidad. El resultado será que sanará todo aquello que perjudica, oprime, impide la armonía y el equilibrio, y por lo tanto la felicidad.

Son cuatro simples palabras, que repetidas una y otra vez, irán eliminando todos nuestros lastres:

Lo Siento, Perdóname, Gracias, Te Amo.

Analizando cada una de ellas, el concepto sería:

Lo siento: reconoces que algo no está bien dentro de ti, algo que está provocando el problema.

Perdóname: pides perdón a la fuente primordial, a tu Ser Interior y Divino.

Gracias: por la oportunidad de corregir, de sanar.

Te amo: te lo dices a ti mismo, te das todo el amor.

Estas sencillas palabras, pueden hacer que todo cambie. La gente que lo practica habla de auténticos milagros no solamente a nivel de relaciones personales, sino de cualquier problema ya sea económico o de salud. Yo también lo hago cada vez que algo no está bien, y la solución no tarda en aparecer.
 
 
El Ho'oponopono lo puedes hacer cuando te encuentres nervioso, si has tenido una pelea, te sientes perdido, por problemas de salud, cuando te enfrentes ante un reto que creas difícil, para atraer prosperidad a tu vida.... cualquier problema que afecte a tu vida, incluso una gotera en casa, ya que todo lo que nos ocurre lo hemos atraido, es un reflejo del pensamiento inconsciente,  y corrigiendo éste se eliminará. Cuanto más se practica mayores resultados se obtienen, por lo tanto, cada vez que algún pensamiento preocupante o limitante te asalte repite esas cuatro simples palabras una y otra vez, y corrige los errores:  Lo siento, perdóname, gracias, te amo...

el estres y el agotamiento

El agotamiento nervioso (Burnout), el mal del sigloCompetencia, competitividad, eficacia y productividad son las palabras clave de las sociedades modernas, que se encuentran inmersas en el torbellino de la producción masiva, las tecnologías eficientes, la omnipresente informática y la obsesión de ganar más.

Tal frenesí colectivo tiene sus consecuencias en la salud de las personas, como el cansancio extremo, tanto nervioso como psíquico, del cual no hemos hecho más que empezar a tomar conciencia.

Y es que llevamos un tiempo viendo cómo una especie de “enfermedad del trabajo” se extiende en las empresas, y los primeros en sufrirla son, evidentemente, los más aplicados, los que más responsabilidades tienen y los que más se preocupan de hacer bien las cosas, así como los más sensibles.

Esta situación puede llegar a minar completamente sus defensas orgánicas, de manera que sufren un estado de agotamiento emocional que los estadounidenses denominan Burnout (que se podría traducir como “quemarse”, “consumirse” o “apagarse”).

El hombre de Cromagnon frente al ordenadorEl drama del hombre moderno es que su cerebro y su sistema nervioso apenas se han modificado en los últimos cinco milenios, como sin duda tampoco lo han hecho en los últimos dos siglos. No obstante, ¿tienen algo en común el trabajo que desempeñaban nuestros antepasados campesinos de 1813 y el que llevan a cabo sus descendientes de 2013 frente al ordenador? “El hombre es un extraño en el mundo que ha creado”, ya afirmaba a comienzos del siglo pasado Alexis Carrel (Premio Nobel de Medicina en 1910), quien aun no conocía la televisión, los ordenadores ni los teléfonos móviles.

¿Qué diría entonces Carrel hoy, ya en el siglo XXI? Insistiría en su afirmación con mayor convicción aún. Todos valoramos la eficacia de los medios de comunicación modernos, pero nos olvidamos de que aumentan considerablemente la presión mental que ejercen sobre cada individuo.

Hoy en día, en su trabajo le será prácticamente imposible escapar de las múltiples demandas que le desconcentrarán de improviso y le obligarán a pensar en mil cosas a la vez. Como consecuencia de esa presión, se le olvidarán algunas cosas, por lo que se sentirá aún más estresado, sufrirá ansiedad cuando cometa un error y le abordará un siniestro sentimiento de culpabilidad que terminará por agotar de manera prematura su sistema nervioso.

Si usted es joven y su salud es buena, lo llevará más o menos bien, pero a medida que vaya cumpliendo años le será cada vez más difícil aguantar. Y sin embargo, las actuales condiciones económicas y sociales (la globalización, el aumento de la esperanza de vida y el consiguiente envejecimiento de la población, etc.) conducen de forma inexorable a retrasar la edad de jubilación. ¿Cómo es posible entonces llegar a conciliar ambos imperativos contrapuestos? Pero ese agotamiento nervioso prematuro choca con la necesidad de trabajar durante más años.

Las empresas, entre la espada y la pared

El síndrome de Burnout será el mayor problema al que se enfrenten las empresas en relación a sus trabajadores de aquí a 20 años, como ya empieza a serlo. Y para la Seguridad Social, que ya está bastante “tocada”, significarán más costes a consecuencia de las bajas laborales que tendrá que asumir.

Algunas empresas ya están haciendo frente al problema, aunque son mayoría las que o bien no les preocupa, o lo ven como inevitable o algo fuera de su alcance o creen que es suficiente con “rejuvenecer” al personal.

El doctor François Baumann, en su obra titulada “Burn out, quand le travail rend malade”(Burnout, cuando trabajar enferma) -Éditions Josette Lyon-, escribe: “La paradoja es que la persona `quemada´ no ve con claridad las consecuencias de su estado: aún no es consciente de sufrir una patología; seguirá trabajando a un ritmo vertiginoso, incluso acelerado en comparación con el ritmo al que está acostumbrado... pero de manera ineficaz, lo cual reforzará su desmotivación general”.

Y es que es precisamente la desmotivación lo que amenaza al trabajador que sufre esta patología, el cual observa con impotencia que esforzarse más no sirve para conseguir mejores resultados, sino lo contrario. O lo que es peor, recurre a otras escapatorias: tabaco, alcohol, drogas, somníferos, antidepresivos, etc. para huir del problema sin resolverlo. De esa forma, es posible que caiga en la adicción, cuyos perjuicios se sumarán a su agotamiento, y la persona se verá atrapada en una situación insoportable de la que no podrá salir.

Un estudio llevado a cabo por el IFAS (Instituto Francés de Acción contra el Estrés) entre 13.000 encuestados puso de manifiesto que el estrés constituye hoy en día un importante elemento de riesgo para la salud en uno de cada cinco hombres y una de cada tres mujeres. Es inevitable, pues, preocuparse por la rápida y previsible evolución de los trastornos físicos (cansancio, insomnio, dolor de cabeza, mareos, trastornos musculares y digestivos…) y psíquicos (falta de entusiasmo, insatisfacción, depresión…) que lleva aparejados. Si no hacemos nada, nos expondremos a una explosión en las próximas décadas.

Todos los investigadores lo ven claro: el maravilloso desarrollo de la informática y las nuevas tecnologías ha aumentado de forma considerable la presión casi permanente sobre el sistema nervioso de los usuarios. Es el conjunto de la sociedad moderna la que sufre dicha presión, pues está sometida por completo a un tipo de “comunicación” cada vez más invasiva.

Tras lo que en principio parecía algo que proporcionaba más libertad, poco a poco se ha tornado en una suerte de esclavitud de la informática, de la que tomamos conciencia demasiado lentamente, para intentar hacerle frente antes de que los problemas de salud que genera se vuelvan catastróficos.

La multiplicación de las agresiones

La expansión de la informática no se presentó de forma inmediata como un peligro, sino todo lo contrario. La naturaleza, en cierto modo “mágica”, de las posibilidades técnológicas que ofrecía maravilló y fascinó a todo tipo de usuarios. La facilidad de uso tras una breve formación, la rapidez y eficacia de su funcionamiento, se percibieron como un progreso de gran importancia, así como un factor decisivo para el aumento de la productividad, reforzado por una especie de “diversión”, de todo lo cual pronto tuvimos que desengañarnos.

Y es que, aunque la trinidad formada por el teclado, el ratón y la pantalla, sustituida cada vez más por las pantallas táctiles, no podría ser más atractiva (como podemos constatar, especialmente entre los adolescentes), somete a nuestros organismos de forma insidiosa a una dependencia total a la máquina, lo cual acarrea consecuencias devastadoras. Éstos son algunos de los perjuicios que provoca, y de los cuales a menudo no somos conscientes:

  1. El ordenador inmoviliza el cuerpo en una posición fija que limita el movimiento de los miembros, lo cual perjudica a los músculos, a los huesos, a la circulación de la sangre y al tránsito intestinal.
  2. El ratón deja la mano inmóvil y la obliga a realizar movimientos bruscos repetitivos y antinaturales, mientras que el teclado hipersensible, diseñado para favorecer la rapidez de los gestos, crea una fatiga neurológica constante.
  3. La pantalla “hipnotiza” literalmente la mirada, limita por completo nuestro campo de visión y restringe de forma abusiva su alcance, lo que disminuye poco a poco sus facultades de adaptación a la línea del horizonte y puede crear miopía. A todo eso se suma la permanente fatiga de los ojos, causada por la luminosidad directa.
Ni que decir tiene que todos esos perjuicios se ven agravados cuando las exigencias profesionales de cada uno requieren que las tareas se ejecuten a gran velocidad. Con lo cual, tanto nuestra mente como nuestro sistema nervioso sufren una presión psicológica intensa, lo que en casos extremos y en las personas más frágiles puede conducir a un desarreglo total del metabolismo y de las facultades de adaptación.

De hecho, si las actividades de este tipo se mantienen durante varios años, el progresivo deterioro de la salud es casi inevitable. Si el organismo es joven, puede soportar la presión y adaptarse. Sin embargo, al avanzar en los años (en torno a los 40 de media), las defensas se ven desbordadas y comienza el agotamiento nervioso.

¿Qué remedios hay?

Recurrir a los ansiolíticos y los antidepresivos es un error porque, aunque parezca que pueden ayudar de forma pasajera, puede acostumbrarse a ellos y además no resuelven el problema en absoluto. Las únicas soluciones son de dos tipos: las que dependen de la empresa en la que cada uno trabaja y las que dependen de la persona, sin excluir la interacción entre ambas, que sería lo aconsejable.
Hoy en día, es indispensable que las personas con trabajadores a su cargo entiendan que el bienestar físico y mental de éstos es la base de su productividad. La enorme presión psicológica que genera la informática y su inmediatez (sin mencionar los peligros asociados a las ondas electromagnéticas de los ordenadores y de los teléfonos móviles) hace que sea necesaria una organización funcional de los puestos y de los horarios en las empresas, para así hacer posible que cada trabajador pueda tomarse un respiro, relajarse, “recuperarse” y distanciarse de vez en cuando de la sobrecarga emocional y psicológica de su entorno.

Todos necesitamos espacio, silencio y calma. Asimismo, es indispensable que los puestos de trabajo estén adaptados desde un punto de vista ergonómico. El trabajador debe disponer del máximo confort ya que, lejos de ser un lujo, se trata de un factor fundamental para la eficiencia y la productividad, así como una buena forma de evitar el absentismo. Por tanto, tiene ventajas tanto para el trabajador como para la empresa.

En lo que se refiere al trabajador en sí, debe saber distribuir sus fuerzas, aprender a relajarse buscando la manera de hacerlo varias veces a lo largo de la jornada, y aprovechar la mínima ocasión para moverse (por ejemplo: levantándose de vez en cuando a llevar un papel en la oficina, o a recogerlo de la impresora). Lo ideal sería no permanecer sin moverse frente al ordenador más de 30 minutos. El hecho de levantarse y caminar un rato, aunque solo sea dos minutos, tiene consecuencias mucho más positivas de lo que pensamos.

Si los directivos de la empresa no son capaces de realizar las adaptaciones necesarias y si el trabajador no consigue reducir a su vez los efectos nefastos de la presión excesiva que padece, no le quedará más remedio que cambiar de vida y de trabajo. Por supuesto, del dicho al hecho hay un trecho, pero en algunas situaciones insostenibles, es la única forma de salvar nuestra salud, elemento primordial para nuestra felicidad y que nunca debe sacrificarse.

CALM FORTE CON MELATONINA

Calm Forte 60 comprimidos – Vendrell Laboratorios
Vendrell Calm está formado por una combinación de plantas tradicionales como el Lúpulo, la Valeriana y la Pasiflora. Las tres son plantas que contribuyen en la relajación mediante mecanismos de acción distintos pero que se complementan perfectamente dando una mayor eficacia. Además lleva Melatonina (1,9 mg. por comprimido).

Relajante y bueno para el descanso nocturno.

Ingredientes:
Extracto seco de Pasiflora (Passiflora incarnata L.) (90 mg*) (estandarizado al 4% de flavonoides), extracto seco 4:1 de Valeriana (Valeriana officinalis L.) (90 mg*) (estandarizado al 0,3% de ácido valeriánico), extracto seco de Lúpulo (Humulus Lupulus L.) (45 mg*) (estandarizado al 0,4% de Rutina/flavonoides totales), Melatonina (1,9 mg*), Celulosa microcristalina (compactante), Silicato de magnesio (lubricante) y Estearato de magnesio (lubricante). *Cantidades por comprimido.

Modo de empleo:
Tomar 1 comprimido antes de acostarse.

melatonina

La melatonina: un somnífero natural

Aunque parezca increíble, hasta el año pasado la Unión Europea no dio el visto bueno oficialmente a un producto natural para dormir mejor: la melatonina.

En mi opinión, aquellos que prohibieron durante años esta sustancia natural sin basarse en ningún argumento científico, a pesar de que los trastornos del sueño afectan a entre un 25 y un 40% de la población (al 30% en España), han cometido una falta grave contra sus ciudadanos. (1)

Llevando las cosas al extremo, un abogado algo malévolo podría acusarlos de:

  1. Intoxicar a millones de personas por haberlas obligado a recurrir a somníferos químicos, las benzodiacepinas, que son un verdadero veneno, mientras que la melatonina es natural y segura.
  2. Haber contribuido a vaciar las arcas de la Seguridad Social (y llenar las de los laboratorios farmacéuticos) por su estupidez (¿o acaso por corruptos?): la melatonina es muy económica y no está patentada, al contrario que los somníferos industriales, por lo que es mucho más barata.
  3. Haber privado a la población de una sustancia natural e inocua, que tiene muchos otros efectos positivos sobre la salud.
Pero seamos positivos y volvamos a los beneficios que usted puede obtener de la melatonina.

Un remedio eficaz para combatir el insomnio

Desde el momento en que comienza a disminuir la luz del día, la glándula pineal, que se encuentra en el cerebro, comienza a secretar melatonina. Esta sustancia, una hormona natural, prepara el organismo para el sueño y el descanso.

La glándula pineal está unida directamente a los nervios ópticos, por lo que tiene conexión directa con la luz. Por eso la melatonina es conocida como la hormona que regula el reloj biológico, también llamado ciclo de vigilia-sueño o ritmo circadiano. Y por eso las personas invidentes a menudo sufren trastornos del sueño.

Todos los organismos vivos sin excepción producen melatonina: los animales, las plantas, las algas, las bacterias.... Esto les permite adaptarse al día y a la noche, y también a las estaciones.

Según los investigadores, la melatonina estaría ligada a la aparición de la vida sobre la tierra, por lo que una de las moléculas más antiguas habría permanecido sin modificar desde los albores de la humanidad.
Sin embargo, hoy en día existen numerosos factores muy presentes en la vida moderna que ralentizan o incluso bloquean la producción de melatonina: la luz eléctrica, los fármacos, las ondas electromagnéticas... Por eso, un poco de melatonina por las noches, antes de dormir, puede ayudar a aquellos que sufren de insomnio a volver a disfrutar de un sueño reparador y de calidad.

Pero antes de explicarle cómo, analicemos primero esos factores “antimelatonina”, porque es precisamente protegiéndose primero de éstos como podrá mejorar su sueño.

Los fármacos

De todas las formas conocidas de destruir las reservas naturales de melatonina (sin contar el tabaco y el alcohol), sin duda la más temible es el consumo habitual de ciertos fármacos, y en particular, los somníferos y los ansiolíticos, que los médicos suelen recetar para ¡mejorar el sueño!

De hecho, el 14,3% de la población española consume regularmente medicamentos del grupo de los tranquilizantes y pastillas para dormir, y eso que se aconseja no tomar estos fármacos durante más de un mes. (2)

Este porcentaje se incrementa con la edad, y es superior en el sexo femenino. De hecho, el 29% de las mujeres de más de 65 años admiten tomarlos (¡casi un tercio de ellas!), a pesar de que se sospecha que esta familia de fármacos favorece el desarrollo de ciertas enfermedades del sistema nervioso como el alzhéimer. Y más inquietante aún resulta el hecho de que los jóvenes cada vez consuman más este tipo de fármacos.

Desgraciadamente, los somníferos y los ansiolíticos no son ni de lejos los únicos fármacos que destruyen la melatonina. También lo hacen la aspirina, el ibuprofeno, los betabloqueadores, los antagonistas del calcio, los antiinflamatorios no estereoideos... en total, 75 fármacos que contienen más de 120 sustancias diferentes y que millones de personas de todo el mundo consumen de manera habitual.

Concretamente, los betabloqueadores son tan eficaces contra la melatonina que los investigadores los suministran en animales de laboratorio para hacer experimentos. Estos fármacos se recetan habitualmente para tratar la tensión arterial y ciertos tipos de arritmia cardíaca (propranolol).

No es de extrañar que los pacientes que los toman sufran insomnio. Tal y como demostró el doctor G. M. Braun en 1992, con menos de la mitad de la dosis habitual se detiene la secreción de melatonina de los seres humanos. (3)

Los campos electromagnéticos

Aplicando un campo magnético a la cabeza de un roedor, no sólo se reduce casi un 50% su índice de melatonina, sino que además se crea una disfunción de la glándula pineal, que es la que secreta la melatonina.

Si usted vive en una ciudad moderna, es probable que su organismo esté rodeado de ondas electromagnéticas provenientes de diversas fuentes: teléfonos móviles, radios, repetidores de señal, aparatos eléctricos... Esta contaminación invisible afecta directamente a la melatonina, lo que podría explicar por qué los trastornos del sueño son una epidemia en constante aumento en los países industrializados.

Un 30% de la población española padece insomnio, acompañado de fatiga o somnolencia durante el día y, como ve, las preocupaciones, el trabajo y el estrés no son las únicas causas.
Quién puede tomarla y para qué? La melatonina le puede ayudar especialmente si usted:

  • Se acuesta tarde y se levanta muy temprano.
  • Se despierta a menudo de noche y se adormila o duerme la siesta de día.
  • Tiene problemas para dormirse.
  • Trabaja por turnos (enfermeros, pilotos, etc.)
Tomar un suplemento de melatonina no afecta a la secreción natural de la glándula pineal ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Además, su consumo no crea hábito y, por tanto, no genera dependencia.

Una ventaja determinante de la melatonina es que no afecta a la memoria ni a las funciones cognitivas, al contrario que los somníferos y los ansiolíticos.

La melatonina es especialmente eficaz en personas mayores de 45 años que tienen un sueño de mala calidad, que se despiertan a menudo.

Desfase horario

Hay muchos estudios que demuestran que la melatonina alivia considerablemente los síntomas producidos por el desfase horario (“jet lag”). Permite no sólo dormirse antes una vez acostado, sino sobre todo adaptar el ritmo biológico a la hora local. Al regular el reloj interno, reduce a la mitad la duración habitual del desfase horario.

Por eso, hoy en día muchos pilotos y azafatas de vuelos largos (más de 4 ó 5 horas) con cambios de husos horarios importantes (más de 3 ó 4 horas) la utilizan asiduamente.

¿Qué dosis hay que tomar?

Es más eficaz una pequeña dosis de melatonina que una grande. La dosis eficaz es de 0,3 mg/día, media hora antes de acostarse. Si toma más de 2 mg/día, el efecto sobre el sueño es menor, e incluso puede provocar somnolencia al día siguiente. (4)

Toxicidad

Las autoridades consideran que la melatonina es un producto muy seguro. Desde el 16 de mayo de 2012, las empresas que comercializan melatonina están autorizadas a indicar en el envase que "contribuye a aliviar los efectos del desfase horario" y "a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño" (Reglamento (UE) n°432/2012 de la Comisión).

Teniendo en cuenta lo difícil que resulta que Bruselas autorice este tipo de declaraciones de propiedades terapéuticas en los productos naturales sin receta, supone una acción de firme reconocimiento de las cualidades de la melatonina.

Sin embargo, si padece cáncer o epilepsia, no tome jamás melatonina sin supervisión médica. Si desea beneficiarse de los efectos de la melatonina mientras se somete a quimioterapia, hágalo exclusivamente con la aprobación de su médico.

martes, 5 de noviembre de 2013

crema de hongos

  • Una bandejita de champiñones laminados
  • 1/2 bolsa de setas variadas congeladas. Que sea abundante el boletus edulis.
  • 1 cebolla gruesa
  • 1 pastilla de caldo de ave
  • Aceite de oliva (de un vasito de vino, la cuarta parte)
  • Sal
  • Trompeta de la muerte seca (es un hongo muy común que parece mas un alga que un hongo)

Paso 1: Se ponen a hervir con un litro de agua todos los ingredientes excepto la trompeta de la muerte, que se pondrá en remojo y se añadirá a mitad de cocción envuelta en un saquito de gasa.

Paso 2: Cuando estén tiernos los hongos se tritura todo con la turmix, habiendo preservado las trompetas que se reservara la mitad para cortar en pedacitos y añadirlo a la crema como tropezón y la otra mitad que se triturara junto con el resto de los ingredientes

PROPOLEO Y TUS DEFENSAS

El propóleo es rico en bioflavonoides y aceites esenciales, además de contener oligoelementos, vitaminas y aminoácidos.

El termino propóleo proviene del griego Propolis que significa “defensa de la ciudad” (Pro-antes de Polis-ciudad, lo cual se traduce como defensas antes de la ciudad o Defensor de la ciudad).

Gracias a la acción antibiótica del propóleo, que protege de la actividad de virus y bacterias, la colmena es uno de los lugares mas estériles conocidos en la naturaleza.


El Propóleo contiene una gran variedad de elementos:

Aminoácidos, vitaminas, minerales, etc. Entre todos estos compuestos destacan los bioflavonoides. El propóleo en estado bruto contienen 500 veces más bioflavonoides que las naranjas, los cuales son considerados hoy en día beneficiosos en estados de convalecencia. No obstante, estudios científicos llevados a cabo por diversos investigadores en todo el mundo han demostrado que el efecto del propóleo se consigue gracias a la acción sinérgica de todos sus componentes. Por su composición y propiedades suele recomendarse en caso de afecciones respiratorias recurrentes o en cualquier situación en la que las defensas del organismo están bajas.



Conozca El Própolis

Propiedades: Científicamente se le han demostrado 20 propiedades: es antibacteriano, antimicótico, anticolesterolémico, antiparasitario, antiinflamatorio, antioxidante, antitóxico, antialérgico, analgésico, anestésico, antituberculoso, antiviral, citostático, desodorante, epitelizante, estimulante de la inmunogenesis, fitoinhibidor, hemostático, hipotensor y termoestabilizador. Fundamentalmente es un magnífico biorregulador, rehaciendo la capacidad de defensa, funcionamiento y adaptación del organismo. Los oligoelementos justifican muchas virtudes del propóleo, pues -participando en procesos metabólicos, fermentativos y vitamínicos- contribuyen a la curación de estados anémicos, previenen la arteriosclerosis e incrementan la capacidad inmunológica del organismo. Por su parte los flavonoides -con más de 40 acciones farmacológicas- son la base de su versatilidad terapéutica. Sus cualidades antioxidantes -además de reducir el efecto de los radicales libres- son responsables de la acción antiviral, al inhibir el desarrollo de virus patógenos. Además de su amplio efecto antibacteriano, el propóleo estimula la reacción inmunológica del organismo, complementando ambas funciones sin producir alteraciones de la flora bacteriana, cosa que ocurre con los antibióticos de síntesis. Otra virtud del propóleo es su capacidad de transportarse indistintamente a través de la sangre y la linfa, a todo el organismo.



Sus Beneficios en todo nuestro cuerpo

Aparato circulatorio: El propóleo combina efectos vaso-dilatadores e hipotensores, disminuye la fragilidad capilar, inhibe la oxidación del colesterol y normaliza la tensión arterial. Estos efectos se logran con el uso regular, no debiendo esperarse efectos mágicos en caso de crisis hipertensivas.

Vías respiratorias: Es un antibiótico de amplio espectro que no produce disbacteriosis y que se ha ganado merecidamente la fama de efectivo antigripal. Su acción antiinflamatoria y anestésica lo convierte en eficaz protector de la garganta y las cuerdas vocales.

Aparato digestivo: En este aspecto ejerce múltiples acciones: normaliza el peristaltismo intestinal, regula el apetito, ayuda a la regeneración de úlceras, es protector hepático y previene la parasitosis.

Dermatología: Su notable capacidad cicatrizante, desinfectante y antiinflamatoria lo hace indicado para heridas, quemaduras y afecciones de la piel. También resulta óptimo como fungicida de amplio espectro.

Odontología: Incrementa la salud bucal por sus principios antisépticos, antibióticos y antiinflamatorios. Además estimula la generación de la dentina (esmalte dental) e impide la formación de caries y placa bacteriana.

Contraindicaciones: Ninguna. No se han detectado reacciones alérgicas, ni toxicidad por sobredosis. Se ha demostrado perfectamente compatible y hasta complementario de otras prácticas terapéuticas.

Cuidados: Para mantener sus propiedades requiere que se lo preserve de la luz y de la temperatura, dada las delicadas características biológicas de sus componentes.

leche de alpiste muy buena para los dolores

La leche y preparados lácteos son algo que muchas personas tiene presente habitualmente en su dieta como un alimento estrella. Por este motivo es necesario que conozcamos las diferentes opciones que tenemos a nuestro alcance a la hora de elegir un tipo de leche u otra. En esta ocasión vamos a ver una clase de leche poco conocida, pero que cada vez va ganando más adeptos, se trata de la leche de alpiste, una bebida que cuenta con infinidad de beneficios para nuestra salud.


La leche de alpiste la podemos encontrar ya preparada o podemos ser nosotros mismos los que la elaboremos. La materia prima de la misma son las semillas de alpiste especiales para el consumo humo, ya que las semillas van solas, sin otro tipo. Las semillas se mezclan con agua, pues de la trituración de las mismas es de donde se obtiene el líquido que se conoce como leche de alpiste y que acto nosotros vamos a consumir a diario.