Consejos naturales, salud, higiene y crecimiento. Hablando de las emociones y de los problemas humanos. Viviendo en felicidad y salud
Inma Lorente. Evolución hacia la felicidad
viernes, 27 de septiembre de 2013
jueves, 26 de septiembre de 2013
miércoles, 25 de septiembre de 2013
PROPIEDADES DE LA PERA
Está indicada para todo el mundo, pues se asimila muy
bien y es uno de los alimentos menos alergénicos. Además proporciona energía y
su sabor neutro permite muchos usos en la cocina.
Conocida desde tiempo inmemorial, la pera (Pirus comunnis) tuvo su origen en el oeste asiático y fue cultivada por egipcios, griegos y romanos. Hay restos arqueológicos del tercer milenio a. C que así lo atestiguan.
En China, la pera –lo mismo que el peral– es un símbolo de longevidad, a la vez que la sutilidad de sus flores sugiere la fragilidad. En los sueños, la pera tiene un significado típicamente erótico al tratarse de una fruta dulce y jugosa que evoca la sensualidad.
Existen numerosas variedades, con sabores y colores diferentes. Es una fruta de todas las estaciones, pero no se conserva bien, aunque guardada en la nevera dura varios días.
Es una de las frutas mejor toleradas por el organismo y la menos alergénica. Cuando está madura es generalmente muy digestiva. De ahí el dicho popular: «peras, cuantas quieras».
La pera es refrescante y nutritiva, aporta minerales y oligoelementos (cobre, magnesio, manganeso, yodo y sobre todo potasio), vitaminas y enzimas. Aunque es una fuente apreciable de vitamina C, se necesita comer cuatro o cinco para satisfacer el requerimiento diario de una persona. Un par de piezas cubren alrededor del 10% de las necesidades diarias de ácido fólico y de vitamina E.
Esta fruta constituye una fuente de energía rápida. Una pera (150 g) aporta aproximadamente unas 70 calorías, la mayor parte de las cuales se encuentran en forma de azúcares, pero debido a la presencia de levulosa es muy bien tolerada por los diabéticos. También es rica en fibra insoluble y soluble (este último tipo en menor cantidad, aunque se encuentra en mayor proporción en la pera desecada).
Respecto a otros fitocomponentes, hay una cierta proporción de ácidos orgánicos y taninos, de acción astringente y antiinflamatoria.
Las virtudes de la pera pueden enumerarse diciendo que es un alimento diurético, uricolítico (disuelve el ácido úrico), depurativo, laxante, remineralizante, estomáquico, astringente y sedante. De manera que su uso estará indicado sobre todo en los siguientes casos: reumatismo, gota, artritis, estrés, anemia, diarrea, obesidad e hipertensión arterial.
La pera es de fácil y rápida digestión cuando está tierna y madura. Quienes tengan un aparato digestivo algo delicado, pueden tomarla cocida. Pierde así, no obstante, gran parte del contenido vitamínico, aunque no los minerales e hidratos de carbono.
La pera ejerce una suave acción astringente y evita la putrefacción y flatulencias intestinales, típicas por ejemplo de la colitis.
La pera favorece además la eliminación de ácido úrico a través de la orina. Tiene asimismo un efecto alcalinizante de la sangre, lo que la hace indicada en dietas depurativas, contribuyendo a neutralizar el exceso de residuos tóxicos propios de una dieta rica en productos de origen animal.
También está indicada en el caso de exceso de peso. En efecto, cuando se desea eliminar grasa o combatir una retención acuosa, la pera es un alimento muy conveniente. En primer lugar por su bajo contenido calórico y en segundo lugar por su elevado poder diurético (mayor eliminación de agua a través de la orina).
Además, es conocido el efecto hipotensor de la pera por su acción estimulante de la formación de orina, lo cual ha sido científicamente comprobado. Ello se debe a la casi nula presencia de sodio (que retiene agua, aumentando el volumen y la presión de la sangre) y a su elevado contenido en potasio (125 mg por 100 g), con efecto contrario
Conocida desde tiempo inmemorial, la pera (Pirus comunnis) tuvo su origen en el oeste asiático y fue cultivada por egipcios, griegos y romanos. Hay restos arqueológicos del tercer milenio a. C que así lo atestiguan.
En China, la pera –lo mismo que el peral– es un símbolo de longevidad, a la vez que la sutilidad de sus flores sugiere la fragilidad. En los sueños, la pera tiene un significado típicamente erótico al tratarse de una fruta dulce y jugosa que evoca la sensualidad.
Existen numerosas variedades, con sabores y colores diferentes. Es una fruta de todas las estaciones, pero no se conserva bien, aunque guardada en la nevera dura varios días.
Es una de las frutas mejor toleradas por el organismo y la menos alergénica. Cuando está madura es generalmente muy digestiva. De ahí el dicho popular: «peras, cuantas quieras».
La pera es refrescante y nutritiva, aporta minerales y oligoelementos (cobre, magnesio, manganeso, yodo y sobre todo potasio), vitaminas y enzimas. Aunque es una fuente apreciable de vitamina C, se necesita comer cuatro o cinco para satisfacer el requerimiento diario de una persona. Un par de piezas cubren alrededor del 10% de las necesidades diarias de ácido fólico y de vitamina E.
Esta fruta constituye una fuente de energía rápida. Una pera (150 g) aporta aproximadamente unas 70 calorías, la mayor parte de las cuales se encuentran en forma de azúcares, pero debido a la presencia de levulosa es muy bien tolerada por los diabéticos. También es rica en fibra insoluble y soluble (este último tipo en menor cantidad, aunque se encuentra en mayor proporción en la pera desecada).
Respecto a otros fitocomponentes, hay una cierta proporción de ácidos orgánicos y taninos, de acción astringente y antiinflamatoria.
Las virtudes de la pera pueden enumerarse diciendo que es un alimento diurético, uricolítico (disuelve el ácido úrico), depurativo, laxante, remineralizante, estomáquico, astringente y sedante. De manera que su uso estará indicado sobre todo en los siguientes casos: reumatismo, gota, artritis, estrés, anemia, diarrea, obesidad e hipertensión arterial.
La pera es de fácil y rápida digestión cuando está tierna y madura. Quienes tengan un aparato digestivo algo delicado, pueden tomarla cocida. Pierde así, no obstante, gran parte del contenido vitamínico, aunque no los minerales e hidratos de carbono.
La pera ejerce una suave acción astringente y evita la putrefacción y flatulencias intestinales, típicas por ejemplo de la colitis.
La pera favorece además la eliminación de ácido úrico a través de la orina. Tiene asimismo un efecto alcalinizante de la sangre, lo que la hace indicada en dietas depurativas, contribuyendo a neutralizar el exceso de residuos tóxicos propios de una dieta rica en productos de origen animal.
También está indicada en el caso de exceso de peso. En efecto, cuando se desea eliminar grasa o combatir una retención acuosa, la pera es un alimento muy conveniente. En primer lugar por su bajo contenido calórico y en segundo lugar por su elevado poder diurético (mayor eliminación de agua a través de la orina).
Además, es conocido el efecto hipotensor de la pera por su acción estimulante de la formación de orina, lo cual ha sido científicamente comprobado. Ello se debe a la casi nula presencia de sodio (que retiene agua, aumentando el volumen y la presión de la sangre) y a su elevado contenido en potasio (125 mg por 100 g), con efecto contrario
PLOMO EN LOS NIÑOS
El plomo está por todas partes. En los alimentos, en los medicamentos o en el
agua corriente. Desde la retirada del mercado de los combustibles y otros
productos con plomo, su presencia en el medio ambiente se limitaba a unos
niveles tan bajos que apenas representaban un peligro para la salud. Sin embargo
en los últimos meses se han encendido las alarmas sanitarias por la
multiplicación de los casos de saturnismo (envenenamiento producido por
ese metal pesado, lo que también se conoce como plumbosis).
El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU ha emitido un informe en el que advierte que unos 500.000 niños norteamericanos, con edades comprendidas entre uno y cinco años, tienen unos niveles de plomo en sangre que superan la barrera de la toxicidad. Una exposición que puede afectar gravemente al sistema inmunológico, causar retrasos en el desarrollo físico e intelectual y hasta provocar paros cardiorespiratorios. Estas altas tasas de plumbosis no se habían dado desde que comenzó a limitar el uso del plomo a principios de los 70.
Las investigaciones llevadas a cabo ante la propagación de estas enfermedades relacionadas con la presencia de plomo en nuestro organismo han puesto el foco en las papillas infantiles, los zumos, los fármacos y el arroz. Según un estudio publicado en la revista Consumer Reports, alrededor del 25% de los zumos, papillas y botellas de agua mineral contienen una cantidad de plomo y otros metales pesados por encima de los límites legales, establecidos por la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). El autor principal del estudio, Michael Hansen, recomendó que se eliminen estos productos en las dietas de niños con menos de seis meses, pues “son particularmente vulnerables, debido al menor tamaño de su cuerpo”.
Demanda civil contra las multinacionales agroalimentarias
La publicación de estos resultados ha llevado a la Fundación de Derecho Ambiental a presentar una demanda civil contra las grandes productoras de alimentos para bebés, como Gerber Products Co., Del Monte Foods y Beech-Nut Nutrition Corp. El primer objetivo de los demandantes es que, al menos, se obligue a las multinacionales agroalimentarias a señalar en las etiquetas de los alimentos la cantidad de plomo que contienen.
Los niños son especialmente vulnerables,
pudiendo sufrir retrasos en el desarrollo físico e intelectual
Otro de los productos alimenticios bajo sospecha es el arroz. Según un reciente estudio de la Universidad de Nueva Jersey sacado a la luz por la BBC, los niveles de plomo en el arroz importado de China y Taiwán superaban entre 10 y 12 veces la cantidad máxima tolerable para la salud, según los índices de la FDA. De acuerdo con las conclusiones del estudio, estos altos niveles se deben a que “algunos países utilizan aguas residuales sin tratamiento para regar los campos de arroz”. Un potencial peligro para la salud por el que los investigadores han advertido sobre la necesidad de “establecer regulaciones internacionales sobre el agua de riego y los productos agroquímicos”.
El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU ha emitido un informe en el que advierte que unos 500.000 niños norteamericanos, con edades comprendidas entre uno y cinco años, tienen unos niveles de plomo en sangre que superan la barrera de la toxicidad. Una exposición que puede afectar gravemente al sistema inmunológico, causar retrasos en el desarrollo físico e intelectual y hasta provocar paros cardiorespiratorios. Estas altas tasas de plumbosis no se habían dado desde que comenzó a limitar el uso del plomo a principios de los 70.
Las investigaciones llevadas a cabo ante la propagación de estas enfermedades relacionadas con la presencia de plomo en nuestro organismo han puesto el foco en las papillas infantiles, los zumos, los fármacos y el arroz. Según un estudio publicado en la revista Consumer Reports, alrededor del 25% de los zumos, papillas y botellas de agua mineral contienen una cantidad de plomo y otros metales pesados por encima de los límites legales, establecidos por la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). El autor principal del estudio, Michael Hansen, recomendó que se eliminen estos productos en las dietas de niños con menos de seis meses, pues “son particularmente vulnerables, debido al menor tamaño de su cuerpo”.
Demanda civil contra las multinacionales agroalimentarias
La publicación de estos resultados ha llevado a la Fundación de Derecho Ambiental a presentar una demanda civil contra las grandes productoras de alimentos para bebés, como Gerber Products Co., Del Monte Foods y Beech-Nut Nutrition Corp. El primer objetivo de los demandantes es que, al menos, se obligue a las multinacionales agroalimentarias a señalar en las etiquetas de los alimentos la cantidad de plomo que contienen.
Otro de los productos alimenticios bajo sospecha es el arroz. Según un reciente estudio de la Universidad de Nueva Jersey sacado a la luz por la BBC, los niveles de plomo en el arroz importado de China y Taiwán superaban entre 10 y 12 veces la cantidad máxima tolerable para la salud, según los índices de la FDA. De acuerdo con las conclusiones del estudio, estos altos niveles se deben a que “algunos países utilizan aguas residuales sin tratamiento para regar los campos de arroz”. Un potencial peligro para la salud por el que los investigadores han advertido sobre la necesidad de “establecer regulaciones internacionales sobre el agua de riego y los productos agroquímicos”.
ENSALADILLA DE PERA
- 1 pera conferencia
- 1 patata
- 1 remolacha
- 1 cebolleta
- 1 zanahoria
- 1 calabacín
- 100 gr de nueces peladas
- 100 gr de uvas pasas
- 100 gr de maíz dulce
- 100 gr de queso para untar
- agua
- vinagre de Jerez
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta
- cebollino
Pon a cocer la patata con piel
en una cazuela con abundante agua hirviendo y sal. Tapa y cocina durante 35
minutos. Deja templar, pela y pica.
Esta receta es apta para celiacos y lacto-vegetarianos. Los veganos pueden sustituir el queso de la receta por dados de tofu.
GALLETAS DE LACASITOS
Ingredientes:
- 200 gr. de harina
- Una pizca de sal
- 5 gr. de azúcar vanillado (o un poco de esencia o pasta de vainilla)
- 75 gr. de azúcar moreno
- 125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- Un puñado de bolas de colores de chocolate (como Lacasitos o M&M’s)
Preparación de las galletas para niños de M&M’s:
Mezclar todo menos las bolas de colores de chocolate. Hacer bolitas un poco aplastadas, poner sobre papel de hornear en la bandeja de horno, colocarles 3 bolas de colores de chocolate y meter en el centro del horno. El horno debe estar precalentado a 200 º C. Hornear unos 12 minutos. Al sacarlas del horno, dejar reposar 2 ó 3 minutos sobre la bandeja de horno y luego pasar a una rejilla.miércoles, 18 de septiembre de 2013
PROPIEDADES HABICHOLILLAS VERDES
Las
judías verdes son una de las hortalizas muy importantes, a la hora de aportar
nutrientes esenciales al organismo. Tienen un escaso valor calórico, algo de
hidratos de carbono y también un interesante conjunto de minerales, que le harán
muy bien a tu cuerpo. Por eso mismo, nunca está de más, un buen plato de judías
verdes en tu mesa.
Las judías verdes son una de las verduras más
versátiles y completas, a la hora de aportar nutrientes a tu organismo. De
hecho, son muy valoradas en las dietas, debido a su escaso aporte
calórico (algo así como 30 calorías por cada 100 gramos) y, al mismo
tiempo, por su contenido de hidratos de carbono y proteínas.
Además, las judías verdes poseen un buen caudal de fibras. Dentro del apartado de los minerales, los nutrientes esenciales que aporta este vegetal son: el potasio y el calcio. También contienen yodo, fósforo, hierro y magnesio, entre otros.
Además, las judías verdes poseen un buen caudal de fibras. Dentro del apartado de los minerales, los nutrientes esenciales que aporta este vegetal son: el potasio y el calcio. También contienen yodo, fósforo, hierro y magnesio, entre otros.
En el campo de las vitaminas, las judías verdes se caracterizan por tener una
buena cantidad de vitamina C y también de folatos, esenciales para los glóbulos
blancos y rojos. Puedes estar seguro, que tener un buen plato de judías
verdes en tu mesa, es garantía de nutrientes asegurados.
Las modestas judías verdes tienen muchas propiedades saludables. Tienen pocos hidratos de carbono, fibra, minerales como el potasio, fosforo, hierro, magnesio, cromo. ¿Sabias que las judías verdes tienen gran contenido en vitamina K? La vitamina K es fundamental para tener unos huesos fuertes.
Las modestas judías verdes tienen muchas propiedades saludables. Tienen pocos hidratos de carbono, fibra, minerales como el potasio, fosforo, hierro, magnesio, cromo. ¿Sabias que las judías verdes tienen gran contenido en vitamina K? La vitamina K es fundamental para tener unos huesos fuertes.
Las judías verdes tienen vitamina C y beta-caroteno sustancias que tienen efectos anti inflamatorios. Además estas sustancias son beneficiosas para el sistema inmunológico. Las judías verdes son beneficiosas en la dieta de personas que sufren osteoartritis, asma o artritis reumatoide, así como cuando se tienen enfermedades infecciosas, como gripe, resfriados, otitis.
Las judías verdes tienen propiedades beneficiosas para proteger el corazón. Las vitaminas A y C tienen un efecto antioxidante que lucha contra los radicales libres responsables de la oxidación. Consumir 200 gramos de judías verdes asegura el 20% de las necesidades de vitamina C y el 17% de las necesidades de vitamina A.
- Las judías verdes tienen magnesio y potasio que son minerales que junto al ejercicio físico ayudan a la reducción de la tensión arterial.
Gracias a la vitamina C y el beta-caroteno, las judías verdes tiene propiedades en la prevención del cáncer de colón. Protegen el colon de la acción dañina de los radicales libres, previenen los daños en el ADN y las mutaciones en la estructura de las células del colon.
Los estudios realizados demuestran que las personas que consumen alimentos ricos en vitamina C, beta caroteno y ácido fólico tienen un riesgo mucho menor de padecer cáncer de colon.
Las judías verdes tienen el doble de hierro que las espinacas. Mujeres que buscan un embarazo, embarazadas, mujeres que dan el pecho. Niños, adolescentes. Las judías verdes son una forma saludable de ingerir hierro.
Las judías verdes son ricas en tiamina o vitamina B1, esta vitamina participa en las reacciones enzimáticas que producen energía y desempeña un papel importante en la estimulación de las funciones cognitivas. La vitamina B1 es necesaria en la síntesis de la acetilcolina, un neurotransmisor necesario para la memoria, cuya déficit se relaciona con la aparición de la enfermedad de Alzheimer.
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